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Nov 18 19

¡Hemos Decidido!

by Cristóbal

¡La X Conferencia ya es historia! Estuvimos tres días juntos para comprometernos de nuevo a la evangelización de nuestra tierra.

En el vídeo se pueden ver algunas de las fotos, y disfrutar de una canción que resume nuestro compromiso, gracias a Maritza.

Nov 30 19

Nada Nuevo

by Cristóbal

La Biblia revela el carácter de Dios y el estado caído del hombre, el camino de la salvación, la suerte del pecador y la dicha del creyente. Sus doctrinas son santas, sus preceptos puros, sus historias verídicas y sus decretos inmutables.

Léela para ser sabio, créela para ser salvo y practícala para ser santo. Este libro contiene luz para guiarte, alimento para sustentarte y consuelo para consolarte. Es el mapa del viajero, el cayado del peregrino, la brújula del piloto, la espada del soldado y el diploma del cristiano. En la Biblia el paraíso es devuelto, el cielo es abierto y las puertas del infierno son descubiertas. Jesucristo es su gran asunto, nuestro bien es lo que en ella se propone, y tiene por objeto la gloria de Dios. Debería la Biblia llenar la memoria, gobernar el corazón y guiar los pasos. Léela despacio a menudo y con oración. Ella es dada en esta vida, será abierta en el día del juicio y recordada por toda la eternidad. Su lectura encierra la más grande responsabilidad. El premio de cada servicio se lee en ella, como también la condenación de todo aquel que juega con su santo contenido.

Lo titulo “NADA NUEVO” porque este artículo que se escribió hace más de cien años y continua siendo tan claro hoy como cuando vio la luz. Dios quiera que seas tú también consecuente con ese libro que llamamos LA BIBLIA.

Joaquín Pujol

Sep 18 19

COMO SE QUITAN LOS PECADOS

by Cristóbal

Dice la historia que en una ocasión la reina Victoria de Inglaterra quiso visitar una fábrica de papel que estaba próxima a su palacio. Dejando a cierta distancia su carruaje y comitiva llamó, (acompañada solamente de una de sus damas) a la puerta de la fábrica, la cual fue abierta sin que los operarios supiesen quien era la persona que visitaba sus talleres.

Le enseñaron las máquinas, y le explicaron el procedimiento de convertir en papel una pasta.

La reina gozó mucho y manifestó un vivo interés en todo lo que veía.

Disponía ya a retirarse cuando la invitaron a entrar en un enorme salón, lleno de polvo y harapos, donde gran número de mujeres y niños estaban separando trapos de todos colores y muy inmundos.

-De esto sale la pasta que la señora vio en la otra sala, de esto sale el papel.

-¿Cómo (observó la visitante) habiendo aquí trapos de todos colores sale el papel tan blanco?

-Por medio de un proceso químico que destruye todos los colores. Aunque sean rojo como el carmesí, salen blancos como la nieve.

-Es cosa bien curiosa, dijo ella.

Terminada su visita, se retiró, agradeciendo la atención que para ella habían tenido enseñándole todas las cosas.

El fabricante quiso acompañarla hasta el carruaje y entonces fue cuando vio, con sorpresa, que la amable visitante no era otra que la reina. La saludó con toda reverencia y la comitiva se retiró.

Algunos días después la reina halló en la mesita de su cuarto un envoltorio de un bellísimo papel blanco y en cada una de las hojas marcadas en filigrana, el escudo real y las iniciales del nombre de su majestad.

El paquete iba acompañado de las siguientes líneas:

“Dígnese V.M. aceptar una muestra de mi papel, que le ofrezco como un pequeño recuerdo, asegurándole que cada una de esas hojas es el producto de aquellos montones de trapos de todos colores que V.M. vio en mi fábrica. Permítame V.M. que le diga que esta maravillosa transformación es para mí una lección diaria.

Por ella aprendo como nuestro Señor Jesucristo, con su preciosa sangre, limpia a los pobres pecadores, cuya alma está más sucia que los trapos de mi fábrica, de manera que si sus pecados son rojos como el carmesí quedan como la blanca nieve.

También aprendo como Dios pone sobre las almas la señal de su Hijo, al igual que sobre las hojas de este papel está puesto el sello real.

Y también que como yo, que con mis sales químicas pude reparar unos trapos tan sucios de manera que puedan ser recibidos en vuestra real morada, así las almas limpias con la sangre de Jesús son hechas aptas para ser recibidas en la morada del Rey de reyes.

Joaquín Pujol

Sep 2 19

¡Apúntate ya!

by Cristóbal

Toda la información e inscripción aquí.

Mar 15 19

MIRANDO A JESÚS

by Cristóbal

Estas palabras contienen el gran secreto de la vida.

Mirando a Jesús en las Escrituras:

Para saber quién es, qué es lo que ha hecho, qué da, qué pide. Para encontrar en su carácter nuestro modelo, en sus lecciones nuestras instrucciones, en sus preceptos nuestra ley, en sus promesas nuestro descanso, y en su persona y obra la plena satisfacción ofrecida a todas las necesidades del alma.

Mirando a Jesús crucificado:

Para encontrar en su sangre derramada por nuestra redención el perdón y la paz.

Mirando a Jesús resucitado:

Para encontrar en Él la sola justicia que puede justificarnos y por medio de la que, por indignos que seamos, podremos dirigirnos con plena seguridad en su nombre a Dios Padre.

Mirando a Jesús glorificado:

Para ver en Él a nuestro abogado para con el Padre, haciendo completa por su intercesión la obra misericordiosa de nuestra salvación. Compareciendo Él en la presencia de Dios por nosotros y supliendo la imperfección de nuestras oraciones por el poder de aquella oración que siempre escucha el Padre.

Mirando a Jesús revelado por el Espíritu Santo:

Para tener por medio de una constante comunión con El la purificación de nuestros corazones manchados por el pecado, la iluminación de nuestros sombríos ánimos, la transformación de nuestra perversa voluntad, para que triunfemos en el mundo y sobre el diablo. Resistiendo sus ataques por Jesús, nuestra fuerza. Resistiendo sus malvados consejos y cambiándolos por los de Jesús, nuestra sabiduría.

Mirando a Jesús:

Para recibir de Él la gracia suficiente para sostener la cruz y hacer el trabajo de cada día. Pacientes con su paciencia; activos por su actividad; amando por su amor; descansando en su poder que se perfecciona en la debilidad.

Mirando a Jesús:

Para que nuestro gozo sea santo y nuestros pesares sean calmados a su debido tiempo para saber ser humillados hasta que El nos ensalce.

Mirando a Jesús:

Ascendiendo a la mansión del Padre, donde prepara un lugar, que con Él disfrutaremos por toda la eternidad.

 

Joaquín Pujol