
<<Voz fue oída en Madrid, grande lamentación, lloro y gemido, Madrid que llora a sus hijos y no quiso ser consolada, porque perecieron. >> (Mt. 2)
Desde LA CONFERENCIA PARA LA EVANGELIZACIÓN DE ESPAÑA queremos hacer un llamado para que todos los creyentes estemos unidos en oración por nuestro país, y especialmente por la Comunidad de Madrid, en éste "nuestro 11 de septiembre" (11 de marzo).
Ya se cuentan en 190 las personas muertas por los 13 paquetes explosivos que esta mañana, un poco antes de las ocho, eran activados en dos estaciones de tren del Corredor del Henares, y en la estación de Atocha, en el corazón de Madrid. Los heridos son más de 1.200, muchos de ellos en estado grave-oremos para que Dios salve sus vidas y sus almas. Las escenas de dolor, y el destrozo causado, son realmente estremecedores. Los hospitales de Madrid han quedado prácticamente colapsados hoy. Los madrileños han respondido con mucha solidaridad al llamado a donar sangre, y ya para el medio día no se necesitaba de más donaciones. Mensajes de pésame están llegando desde todos los países del mundo, y de las demás Autonomías.
Desconocemos si hay creyentes evangélicos entre las víctimas, pero sabemos de personas de nuestras iglesias que llegaron unos minutos tarde a tomar un tren, y que luego resultó ser uno de los trenes afectados. O bien, que tenían que pasar por Atocha y que cambiaron de ruta por alguna circunstancia, o que iban en otro tren que diez minutos antes había pasado por la estación donde se produjo la explosión. Oremos por los familiares de las personas que sí han sido víctimas de estos terribles atentados; que el Señor les llene de su consuelo de una forma sobrenatural, y también enviando a sus hijos a su lado. Entendemos que diferentes pastores e iglesias se han puesto a disposición de su Ayuntamiento para servir de apoyo psicológico y espiritual a los que están en angustia. ¡Qué dolor! ¡Qué tragedia más grande! ¡Son muchos muertos, son muchos los heridos, son muchos los afectados!
No somos capaces de entender hasta dónde puede llegar el odio, pero sabemos que esto es una consecuencia del pecado en el corazón del hombre. Oremos para que todo este dolor sirva para ablandar el corazón de los madrileños, de los catalanes, de los vascos, de todos los españoles, para el Evangelio. Como Iglesia del Dios vivo, humillémonos y confesemos el pecado del derramamiento de sangre inocente, por el terrorismo y por otros medios en nuestra tierra. Seamos intercesores, seamos un testimonio de amor y de consuelo, seamos ministros de reconciliación, y de perdón. Como también declaró un gobernante de Barcelona, lo que se ha usado para intentar dividir a Barcelona y Madrid, usémoslo para unirnos.
¡Quiera nuestro amado Creador ser propicio a España y a Madrid en esta hora de grande lamentación, lloro y gemir! ¡Quiera él que, así como en los días del nacimiento de Jesús y la matanza de los infantes de Belén, todo esto sirva para traer al Salvador a nuestra tierra! Agradecemos a Dios por poder unirnos a ti, querido hermano, en oración.
CONFERENCIA PARA LA EVANGELIZACIÓN DE ESPAÑA,
Área de Oración (ceeoracion@yahoo.es)
"Por las misericordias del Señor no hemos sido consumidos, porque su amor nunca deja de ser. Cada mañana él renueva sus bondades. ¡Qué grande es su fidelidad!" (Lamentaciones, 3)
Queridos hermanos que oráis por Madrid, y por España en esta hora todavía de shock: Que el Dios de todo consuelo nos llene a todos de su consuelo y de su esperanza, para que podamos traer esperanza y consuelo a los afectados por estos atentados (2 Cor.1). Ésta fue una de las oraciones y lecturas bíblicas que un pastor evangélico hizo con un sacerdote el día siguiente de los atentados en el lugar donde los familiares estaban buscando y esperando reconocer los cuerpos de sus seres queridos, en el IFEMA.
A menos de una semana de los atentados, os ofrecemos los últimos datos de que disponemos sobre esas diez explosiones en los cuatro trenes de cercanías y que afectaron a dos estaciones y un apeadero (trece eran los artefactos explosivos colocados): De las 1.750 personas que los hospitales de Madrid atendieron, 201 todavía permanecen ingresadas; de éstas, 7 continúan en estado crítico, 20 muy graves, 17 graves, 40 leves, y 17 con pronóstico reservado. La cifra de muertos es de 201. Todavía quedan 16 cadáveres sin identificar. Querido hermano, oremos por la salvación física y espiritual de los que permanecen heridos. Oremos por la paz y fortaleza de las familias que, hasta el día de hoy, sufren esta larga angustia de no saber qué ha pasado con su ser querido, porque no han podido reconocerle en ninguno de los cadáveres reconocibles. Entendemos que los fallecidos eran de doce naciones diferentes; después de España, Rumania fue la nación más afectada (8 muertos, 8 desaparecidos, 25 heridos). Oremos por los rumanos, algunos de ellos, nuestros hermanos en la fe. "¡Qué tragedia la que les hemos visto vivir!", nos dice un pastor que ha estado con algunos de ellos. Oremos también por el Corredor del Henares; la localidad más afectada fue Alcalá de Henares, pero también hay otras, como Torrejón de Ardoz, y las estaciones de Santa Eugenia, El Pozo, y Atocha.
"Aún el cielo llora hoy", dijo uno de los dos millones de madrileños que se manifestó al día siguiente de los atentados, día de lluvia y frío. En toda España se manifestaron 11 millones de personas, también en diferentes lugares de Europa hubo esta muestra de solidaridad. En el improvisado tanatorio del IFEMA, un familiar de uno de los muertos, dijo a un pastor evangélico que estaba brindando apoyo a su familia (un fallecido, su esposa hospitalizada, con una hermosa pequeña de un año de edad que no viajaba con ellos): "Yo también quiero ir a esa manifestación." Y el pastor le dijo: "No te preocupes que los hermanos de mi iglesia irán por ti, tú tienes que estar aquí para ayudar a tu familia." La Iglesia Evangélica también se manifestó a favor de personas como ésta.
Es indudable que estos hechos trágicos tuvieron una repercusión decisiva en el cambio de gobierno a raíz de las elecciones, sólo 4 días después de los atentados de Madrid. A la consternación de los atentados, siguió la consternación de un cambio repentino de Gobierno; cosa que ni unos ni otros esperaban. Algunos dicen que en ese día los españoles votaron, no con la mente sino con el corazón. Otros dicen que el gran ganador de estas elecciones ha sido el terrorismo. Oremos por el gobierno socialista recién elegido; nos guste o no nos guste, es el nuevo Gobierno de todos los españoles.
Las investigaciones están siguiendo dos vertientes: Al Qaeda, y ETA. Oremos para que sean descubiertos los autores intelectuales y los autores materiales. En los últimos momentos del adiós, el día del entierro en el Tanatorio Sur de Madrid, un familiar que hacía un video de la marcha fúnebre de su ser querido decía a su cámara de grabación: "Y, que a estos criminales asesinos, Dios los castigue." Y, el pastor acompañante, le decía: "Pidamos, mejor, que Dios los perdone, y que conozcan su salvación." Oremos por una paz, un perdón, una esperanza, una conversión, no sólo de los asesinos sino de todos los familiares, amigos, y compañeros que han perdido a algún ser querido. Entre las acciones que los cristianos evangélicos están emprendiendo, hay un grupo de hermanos del Corredor del Henares que va a instalar puntos de oración en cada estación afectada, e incluso en las demás estaciones del Corredor, para ofrecer una palabra de consuelo, hablada o escrita, a las personas que se acercan a poner una vela o a rezar por las víctimas. Si deseas participar en esta iniciativa, llama a Marcelo.
Según nuestro conocimiento, fueron 6 los cristianos evangélicos fallecidos en los atentados. Ejemplar fue la actuación de los hermanos del Ejército de Salvación (E S) que desde el primer momento estuvieron en Atocha con mantas y auxilio a los heridos; las autoridades al ver su servicio les permitieron actuar con libertad para ayudar. Es así como instalaron mesas con alimentos en el IFEMA, donde cientos de familiares y acompañantes se juntaban por largas y angustiosas horas, esperando día y noche saber algo o reconocer el cadáver de sus seres queridos. De Barcelona, de Galicia, de Alicante vinieron miembros del ES para "tan sólo poder tomar la mano de alguna de estas personas y darles algún consuelo", según palabras de una madre que dejó en Alicante a sus 4 hijos con su padre y se vino a ayudar. Una de esas noches, una chica extranjera, cuyo novio había muerto, le expresó su deseo de suicidarse, y esta querida hermana voluntaria tuvo la oportunidad de presentar al Autor de la Vida a esta alma atribulada por la muerte. ¡Esta chica conoció a Cristo esa noche!
Varios pastores se desplazaron al IFEMA desde los primeros momentos, cada cual por su cuenta, ya que no existe ningún dispositivo de emergencia pastoral para atender este tipo de emergencias; a todos nos sorprendió la tragedia, y a todos nos desbordó y nos dejó con un sentimiento de impotencia paralizante. Pero, algunos pudieron romper con la tiranía de la rutina y de lo inmediato, y dijeron: "No sabemos exactamente con qué nos vamos a encontrar, no me siento capacitado para tan terrible situación, pero tengo que hacer algo, tengo que ir, aunque sea para orar." Uno de estos pastores cuenta que: "el Señor abrió la puerta para que yo y mi esposa pudiésemos entrar hasta el corazón mismo del dolor; donde estaban las familias de las víctimas. Allí, no sólo pudimos abrazarlos y hablar con ellos, sino orar y leerles la palabra eterna de consuelo. Pudimos apoyar la labor de psicólogos y personal médico, y trabajar incluso al lado de sacerdotes."
Podemos decir que sí ha sido necesaria y valiosa la ayuda de los pastores y hermanos evangélicos, ayuda no sólo psicológica sino espiritual, y en más de un caso logística para que las familias pudieran finalmente hacer el reconocimiento del cadáver de su ser querido. Un pastor nos cuenta que una joven extranjera pidió que el pastor pudiera acompañarla en el momento en que la policía científica la llamó para reconocer los restos de un cadáver; cuando vió aquello, la joven se desplomó, pero el pastor pudo estar a su lado para apoyarla. "La pregunta que más se hace la gente en estos momentos es: ¿Dónde está Dios en todo esto?-nos dice este pastor. "Yo con mi Nuevo Testamento abierto intenté dar respuesta a esta pregunta de las personas." Oremos que Dios ponga palabra en nuestra boca para dar respuesta a las preguntas sobre Dios que tienen las personas en estos momentos.
Terminamos informando de varios cultos en memoria de las víctimas, y a favor de las familias, que se están realizando en estos días. Hoy día miércoles, 17 se realizó un culto unido de las iglesias del Corredor del Henares en Torrejón. El sábado, 20 se hará lo propio en Madrid, a las 18:30 en el auditorio de Betel (C/Antonia Sacristán, 8), organizado por el Consejo Evangélico de Madrid y la FEREDE. Diferentes iniciativas se están preparando para aprovechar el estreno en España de la película "La Pasión del Cristo", el 2 de abril como un momento maravillosamente apropiado para dar testimonio de que tanta pasión y sufrimiento tiene un propósito redentivo. Oremos y preparémonos para dar testimonio alrededor del estreno de esta película. También queremos recordar un par de teléfonos de ayuda a las víctimas, a los cuales pueden llamar para recibir cualquier atención y trámite; éstos son el 010 y el 112.
LA CONFERENCIA PARA LA EVANGELIZACIÓN DE ESPAÑA seguirá enviando otros comunicados como éste con el propósito de animar a la oración y el testimonio en días y circunstancias como los que vivimos. Si lo deseáis, podéis comunicaros con nosotros a: ceeoracion@yahoo.es
Archivo: ATENTADOS MADRID II-CEE