SOY DEUDOR TUYO
Por extraño que te parezca, encontrarás en este artículo un reconocimiento de deuda personalmente para ti. Realmente tengo contigo. una gran deuda, al menos delante del Dios viviente. Algún día Él nos llamará a dar cuenta de ello. Te suplico que leas este artículo atentamente, con calma y tranquilidad y que medites en ello. Confío que este escrito te dará luz sobre muchas cosas y que será de mucha bendición para tu vida.
Estamos viviendo en tiempos graves, Así como los grandes ríos corren hacia el mar, el mundo se esta apresurando fatalmente hacia un juicio terrible a causa de sus obras. Las guerras mundiales con todos sus horrores, fueron tan solo un débil preludio de los juicios de Dios, ya inminentes, sobre la humanidad que se ha alejado de El. Los acontecimientos que se acercan están claramente presentados en la Biblia, la Palabra de Dios. Esta Palabra no miente, pues es imposible que Dios mienta (Heb. 6:18). Llegará el día en que cada hombre, personalmente, tendrá que dar cuenta de sus razones por haber menospreciado este sagrado libro.
Todo creyente en Jesucristo tiene el deber de advertir a sus semejantes con urgencia acerca de lo que está por venir. Yo también tengo este deber para contigo. La Palabra de Dios (no la palabra del hombre) nos dice “Si callamos … nos alcanzará la maldad” (2º Rey. 7:9) ”Estando pues poseídos del temor del Señor” (en lo referente a juicios venideros) “persuadimos a los hombres” (2ª Cor. 5:11) “A sabios y a no sabios soy deudor” (Rom. 1:14).
También está escrito: “Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte”. (Prv. 24:11). Todos aquellos que no acepten al Salvador serán arrastrados por el diablo al castigo eterno.
También leemos “Cuando yo (Jehová) dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano”. (Ezeq. 33:8).
¡Que responsabilidad tan grande! Dios demanda tu sangre si no señalamos con toda instancia, la culpa del mundo delante de Dios, a fin de que tú mismo busques del Señor Jesucristo el perdón que es absolutamente necesario. Este articulo te advierte; dejo sobre ti la responsabilidad . Porque Dios también dice: “Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida” (Ezeq. 33:9)
¡Date por avisado por estas líneas! Busca lo de mayor importancia para esta breve vida terrenal: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Rom. 5:1).
Lo mas posible es que tú ya conozcas este aviso hace mucho tiempo, pero que hayas olvidado lo que El espera de los que son suyos. Somos deudores de aquellos que no conocen esta salvación tan grande.
Joaquín Pujol Gonzalo

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